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Por qué repasar las preguntas falladas rinde más que releer el temario

Qué dicen la práctica de recuperación y el repaso espaciado, y cómo aplicarlos a una oposición tipo test sin complicarte con métodos raros.

· 2 min de lectura

Releer el temario da una sensación agradable: todo suena conocido y parece que avanzas. El problema es que reconocer un texto no es lo mismo que recordarlo cuando te lo preguntan. En un examen tipo test no te preguntan si el tema te suena. Te preguntan un plazo, un órgano o un porcentaje concreto.

Recordar es lo que fija el recuerdo

Uno de los resultados más sólidos de la psicología del aprendizaje es el llamado efecto de la práctica de recuperación. Intentar recordar algo, aunque falles, lo fija mejor que volver a leerlo el mismo tiempo.

Por eso un test no solo mide lo que sabes: también es una forma de estudiar. Cada pregunta te obliga a buscar la respuesta en la memoria, y ese esfuerzo es lo que hace que la próxima vez te cueste menos.

Separar los repasos en el tiempo

El segundo resultado igual de sólido es el efecto del espaciado. Repasar algo varias veces separadas por días funciona mejor que repasarlo las mismas veces seguidas. Estudiar un tema cinco veces el mismo día deja menos poso que estudiarlo una vez hoy, otra dentro de tres días y otra la semana siguiente.

La consecuencia práctica es incómoda: el repaso tiene que llegar justo cuando empiezas a olvidar, no cuando todavía lo tienes fresco.

Qué hacer con las preguntas que fallas

Una pregunta fallada es la información más valiosa que te da un test, porque señala exactamente dónde está el hueco. Un método sencillo:

  1. Lee la explicación en el momento. No pases a la siguiente sin entender por qué era esa respuesta y no otra.
  2. Vuelve a ella en unos días, no en unos minutos. Si la repites enseguida, la aciertas por memoria inmediata y no aprendes nada.
  3. Si la aciertas, espera más para el siguiente repaso. Si la vuelves a fallar, acórtalo.
  4. Trata igual las que acertaste por suerte. Una respuesta acertada al azar es una pregunta que no sabes.

El último punto es el que más se descuida. Por eso conviene distinguir, al contestar, entre lo que sabías seguro, lo que dudabas y lo que marcaste al azar.

Cuidado con los errores en el examen

Muchos exámenes tipo test restan puntos por cada respuesta incorrecta. Consulta las bases de tu convocatoria para saber cuánto penaliza la tuya. Cuando hay penalización, saber qué preguntas dominas de verdad sirve para estudiar y también para decidir cuándo dejar una en blanco.

Cómo lo hace Haz un Test

En Haz un Test, cada pregunta que fallas entra en tu lista de falladas. Durante el test puedes marcar las preguntas en las que dudas. Si aciertas una de ellas, eliges entre «La sabía» y «Ha sido suerte». Una acertada con duda vuelve igualmente al repaso, porque acertar por descarte no es saberla. El repaso programado te devuelve cada pregunta cuando toca, sin que tengas que llevar la cuenta tú.

Puedes probarlo con un test gratis sin registrarte.